La nutrición es una ciencia curiosa. Desde sus orígenes ha estado sustentada por cimientos cambiantes, inmersa en constantes debates y sometida a continuos cambios. En su historia, se ha podido ver como alimentos o hábitos alimenticios que años antes estaban condenados al ostracismo, pasaban a contar con la aprobación de los profesionales.
Algo parecido ha ocurrido, o está ocurriendo, con las dietas bajas en carbohidratos que han dado y seguramente seguirán dando mucho de qué hablar. Recientemente saltaba de nuevo el debate a la palestra, esta vez de la mano del ultrafondista estadounidense Mike McKnight.
McKnight es un atleta que se dedica de forma profesional a participar en algunas de las carreras más duras y exigentes del planeta, muchas de ellas ultramaratones que superan ampliamente los 100 km.
Participar y ser capaz de completar una de estas carreras es, de por sí, un hecho admirable y al alcance de muy pocos. Pero en el caso de McKnight, hay un detalle que lo hace doblemente meritorio. Y es que toda su dieta y preparación deportiva se hace desde el enfoque de una dieta baja en carbohidratos comparado con otros deportistas.
Este enfoque choca frontalmente con la mayoría de recomendaciones dietéticas actuales y más aún con las de la nutrición deportiva, especialmente en el caso de deportes de fondo.

La última gesta deportiva del estadounidense no ha sido ninguna competición donde se midiese entre los mejores del mundo. Sino una prueba en solitario, donde correría 100 millas, el equivalente a 161 km sin comer absolutamente nada en el transcurso del trayecto.
No sabemos los motivos que llevaron a McKnight a afrontar esta última hazaña. Quizás quisiese superarse a sí mismo y ver de lo que era capaz. O quizás en un intento emular a los antiguos griegos, quisiese hacer ver a todos sus detractores que el movimiento se demuestra andando.
Si la intención de este atleta era la de callar algunas voces críticas, tristemente, el efecto conseguido fue el contrario. Poco después de completar la hazaña, esta saltaba a medios de comunicación, donde la pintaban como irresponsable ya que jugaba con la salud y bien podría desencadenar un desenlace fatal.
Esta historia nos ha parecido inspiradora. Aunque realmente no sabemos qué nos ha inspirado más: la historia de un hombre con un espíritu de superación inquebrantable o el coraje que producen acusaciones vacías de todo argumento o razón.
Resultado de esta inspiración, con nuestro equipo de NLC decidimos comenzar una serie de artículos, cada uno de ellos temático, donde refutamos, una a una, todas estas acusaciones:
- Si el cuerpo necesita azúcar para funcionar, ¿por qué podemos dejar de comerlo?
- Cuerpos cetónicos, el combustible alternativo del cerebro a la glucosa.
- Dietas bajas en carbohidratos y rendimiento deportivo.
- Salud renal y dietas bajas en carbohidratos.
- Salud hepática y dieta baja en carbohidratos.
Esperamos disfrutes navegar por cada uno de estos artículos y nos dejes conocer tu opinión a través de la caja de comentarios abajo.



