“A medida que más personas se quedan en casa debido a la pandemia del coronavirus y los restaurantes permanecen cerrados, hornear se convierte en la forma predilecta de preparar comida para la familia, pero también de aliviar el aburrimiento.”
Así comienza el reciente artículo en el Dairy Reporter, reportando el éxito sin precedentes que está evidenciando la manufacturera de leches en polvo, Saco Foods en Estados Unidos, a medida que las familias permanecen en confinamiento. El éxito de empresas como esta parece fuertemente contrastado por el decline en las ventas de leche y otros lácteos que se está experimentando en la Unión Europea. A tal punto que los lecheros están pidiendo la atención de líderes políticos a medida que sobrepasan la crisis.
Parece que la promesa del Mix’n Drink de Saco Foods, de sobrevivir en el estante por hasta 2 años, supera las expectativas de un consumidor en cuarentena, a medida que rechaza la leche con expiración promedio de 5-7 días.
El éxito no sólo va para las bebidas lácteas no perecederas. Por su parte, “Kellog’s agradece a quienes continúan poniendo el desayuno en la mesa durante la pandemia”, como encabeza este artículo en el Bakery And Snacks, que son un subgrupo de publicaciones dentro de FoodNavigator.com
En lo que para cualquiera parece un reporte imparcial, el CEO de Kellog’s es citado y parafraseado con un texto como extraído de una libreta de sarcasmos. “Durante este tiempo de tremenda incertidumbre y profunda preocupación, cualquier cosa que nos brinde un poco de consuelo o nos dé una sensación de normalidad es particularmente bienvenida”. Con lo anterior se refiere al momento de sentarse a la mesa en la mañana, claramente desviando la atención del producto (obviamente entendido por los cereales de caja, insignia del desayuno americano por los últimos años), e invocando cierto heroicismo en la compañía que hace que ese momento tan humano y tan clave para la familia sea posible.
Lastimosamente, lo anterior sólo es el resultado de una creciente demanda de cereales por parte de los americanos, quienes inadvertidamente permiten a Kellogs un ‘buffer’ suficiente, al punto que ya donaron (según el mismo reporte) USD $7.5M a bancos de alimentos como parte de un esfuerzo para combatir la inseguridad alimentaria mundial, derivada de la crisis COVID-19.
Como quien dice, “pobres, seguid comiendo la misma basura que comen los más ajustados, ya que gracias a ellos, entre estas industrias seguirá circulando abundante capital”.
En la imagen: “Beneficios del desayuno”, Kellogg’s
El último éxito empresarial al que me quiero referir aquí, realmente sólo en función de mantener este artículo corto y preciso, es Ardent Mills, una procesadora de harinas para hornear. Ardent Mills también comunicó públicamente que ya la compañía ha donado más de 55,000 libras de productos a bancos de alimentos y múltiples panaderías para apoyar lo que ha estado sucediendo como resultado de la pandemia.
Incluso indicó, en un reciente podcast que ha podido abrir algunas plazas de trabajo a los miembros de la familia de los actuales trabajadores que han sido despedidos o que no tienen trabajo debido a la crisis. Lo anterior agregó, fue lo que sucedió, por supuesto, debido al gran alza en la producción que sufrió la moledora, dado el incremento en órdenes por parte de los supermercados de cadena en todo Estados Unidos.
A las iniciativas de donación de productos de las empresas anteriores, se les suma Original Biscuit Bakers, Fairfield Farm y General Mills, quienes gracias a que hornear se ha convertido en uno de los mejores pasatiempos contra el aburrimiento del confinamiento, están gozando cada vez más de una mayor flexibilidad económica en medio de las medidas de aislamiento por el nuevo coronavirus.
¿Qué recomiendan las autoridades que se debe comer en cuarentena?
Nada de lo anterior sería posible si hubiera una conciencia generalizada en el consumidor, que fuese tan pronunciada en las gráficas del consumo que la misma demanda por alimentos altamente nutricionales, como los derivados de animales, marcará la reducción de los precios en este sector.
Es precisamente porque las recomendaciones siguen siendo iteraciones escuetas de la vieja pirámide alimenticia, que todo lo que alguna vez estuvo en la base (y ahora es casi la mitad del Healthy Plate: cereales) sigue siendo lo más económico y accesible para el consumidor irresponsablemente persuadido.
A continuación algunas de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En negrita, resalto los extractos donde considero que mayor atención debe prestarse.
Sea estratégico sobre el uso de ingredientes, priorizando los productos frescos: Use ingredientes frescos y aquellos que tengan una vida útil más corta primero. Si los productos frescos, especialmente frutas, verduras y productos lácteos bajos en grasa mientras continúen disponibles, priorice estos productos por encima de los no perecederos. Las frutas y verduras congeladas también se pueden usar convenientemente durante períodos de tiempo más largos y, a menudo, tienen un perfil de nutrientes similar al de los alimentos frescos. Para evitar el desperdicio de alimentos, puede considerar congelar las sobras para otra comida.
Food and nutrition tips during self-quarantine – OMS
¿Cuándo empezaremos a adoptar la responsabilidad de recomendar que se prioricen alimentos con un perfil nutricional mucho más compatible para el ser humano que las frutas y las verduras?
Es cuestionable que sean las mismas entidades que se supone que velan por el control de las pandemias como COVID-19 y la llamada pandemia no contagiosa del siglo, la obesidad, las mismas que proponen el consumo frecuente de alimentos altos en carbohidratos, hiperglucémicos y bajos en grasa.
Tenga en cuenta el tamaño de las porciones:
Food and nutrition tips during self-quarantine – OMS
Puede ser difícil obtener el tamaño correcto de las porciones, especialmente cuando se cocina desde cero. Estar en casa por períodos prolongados, especialmente sin compañía o con actividades limitadas, también puede llevar a comer en exceso. Busque orientación a través de sus pautas dietéticas nacionales basadas en alimentos sobre lo que constituyen porciones saludables para adultos y tenga en cuenta que los niños pequeños necesitarán porciones más pequeñas.
“Difícil obtener el tamaño correcto de las porciones”. ¿Tiene sentido que sea difícil obtener el tamaño correcto de las porciones si la alimentación es saludable? ¿Acaso una manifestación de ‘salud’ no es el tener centros de retroalimentación de saciedad y hambre que van acorde con nuestros requerimientos? ¿Es lógico pensar que una dieta supuestamente saludable conlleve a hiperfagia?
Asumo que en vista que los de la OMS conocen las potenciales consecuencias de la dieta que proponen, también han de advertir sobre los efectos secundarios que se puedan desencadenar. Una práctica ya bien conocida, no sólo de Big Food, sino de Big Pharma.
Otras recomendaciones de la OMS para el consumo de alimentos:
- Un mínimo de 400 g (es decir, 5 porciones) de frutas y verduras por día
- Consumir ‘pulsos’ (legumbres) como fuente “excelente” de proteína
- El arroz integral y la pasta, la avena, el trigo sarraceno, la quinoa y otros granos integrales sin refinar como excelentes alimentos, ya que su vida útil es larga, se pueden preparar fácilmente y contribuyen a la ingesta de fibra
¿Lo leí bien? ¿Los últimos “son excelentes”, no por su perfil nutricional (por supuesto, es poco lo que pueden resaltar en este sentido), pero porque su vida útil es larga, son convenientes y aportan fibra?
Ya no sorprende que los empaquetados y ultraprocesados, fortalecidos con fibra encabecen la lista de excelencia para esta organización.
Y en ese mismo orden de ideas, no sorprende que se haya dado tal alza en la demanda para los productos de esta industria, como lo mencioné al inicio de este artículo.
A este punto, sólo motivo al lector a que analice el resto de recomendaciones que da la OMS, ya que parecen no diferenciarse de las ya repetidas normas obesogénicas que nos han impuesto desde que salió el primer bosquejo de la pirámide alimenticia. Todo igual, con un énfasis en alimentos no perecederos, porque claro, el confinamiento no permite reponer los ítems alimenticios tan frecuentemente…
Pero esperen, cuando salgamos del confinamiento, los alimentos no perecederos también van a ser más convenientes porque estaremos muy ocupados y no tendremos mucho tiempo para cocinar. Sumado a que son estos mismos no perecederos los más económicos (sarcasmo). ¡Eso es lo que nos siguen haciendo creer!
Hasta aquí la primera parte de mi análisis de los consejos de alimentación y nutrición que nos han venido entregando quienes tienen una agenda con intereses propios. Y de cuyos sesgos no se salvan ni las versiones que se hacen para la cuarentena.
Nuestra propuesta es simple: A medida que el contenido de nuestra ingesta sea más compatible con nuestra biología humana, más probabilidades de incrementar nuestra resistencia natural al las consecuencias del COVID-19.
Sean las consecuencias dadas directamente por la infección por SARS-CoV-2, o las derivadas del aislamiento (una salud mental empobrecida, en la que la microbiota juega un papel fundamental), una alimentación correcta siembra las bases para contrarrestar dichas consecuencias.
Es en nuestro REPORTE COVID-19 PARA PROFESIONALES, precisamente donde ampliamos y justificamos nuestros argumentos para considerar la alimentación baja en carbohidratos para afrontar esta cuarentena.
En la segunda parte de este artículo, voy específicamente a criticar dos recientes propuestas que surgieron de dos grupos de investigación en Europa y que llegaron a mi por WhatsApp y ResearchGate respectivamente.
Stay tuned!
-Paula.
Por favor, apoya este servicio
Estas y futuras actualizaciones de investigación son sólo posibles gracias al apoyo gracias a las ventas de nuestro REPORTE COVID-19 PARA PROFESIONALES. El reporte contiene nuestras conclusiones más actualizadas sobre lo que deberíamos estar haciendo para brindar apoyo nutricional a los ciudadanos.
Además, contendrá actualizaciones vía email sobre nuestra postura frente a la higiene y el distanciamiento social para una mayor protección.
Es importante destacar que, debido a la ausencia de ensayos controlados aleatorios que prueben la prevención nutricional o a base de ciertas intervenciones dietarias, estas son nuestras mejores conjeturas sobre lo que probablemente funcione sin un riesgo significativo de daño, según la ciencia existente.
La compra del reporte también es una forma de donar USD$ 14.99 para este servicio en el que proporcionamos actualizaciones gratuitas, ya que el apoyo financiero que recibimos es lo que nos permite dedicar el tiempo para estar al tanto de la investigación.
Descargo de responsabilidad
Nada de lo que se ponga en esta web debe ser tomado como consejo médico. Consulta a tu médico antes de hacer cualquier cosa para la prevención o el tratamiento de COVID-19, y busca ayuda profesional, de inmediato, si crees que puedes tener COVID-19.
Por último, considera también hacerte parte del grupo cerrado de Facebook, Low Carb Latino para profesionales… Está abierto, pero necesita interacción 🧡🤖



